
No hay duda del constante cambio que está experimentando la banca y los métodos de pago gracias a las últimas innovaciones tecnológicas. Y es que la precepción que tiene actualmente el cliente continúa transformándose. Conceptos como el de ‘oficina bancaria’ han evolucionado hacia un espacio virtual, en el que los clientes puedes satisfacer sus necesidades donde y cuando quieran.
Y es que es precisamente la movilidad uno de los pilares de la omnicanalidad, siendo los dispositivos móviles el principal canal hacia el que esta tendencia sigue evolucionando. De esta forma, los nuevos métodos de pago como los wallets o la tecnología NFC combinarán los medios de pago físico y virtual. Por su parte el Big Data así como los modelos Cloud también tendrá gran repercusión sobre como los bancos abordarán su estrategia de métodos de pago.
Lo cierto es que tanto la innovación tecnológica como los nuevos modelos de relación con los clientes están transformando el cuanto a los medios de pago, pero también la normativa legislativa ha tenido gran influencia en los mismos.
En este escenario la tarjeta bancaria seguirá siendo uno de los principales medios de pago gracias a sus numerosas ventajas, especialmente en lo que se refiere a su alta penetración y a sus bajos costes. Sobre la base de las tarjetas de crédito han surgido métodos de pago actuales como el pago móvil o PayPal que introducen novedades en los extremos de la cadena de pago.
No obstante, aparecen algunas amenazas a la hegemonía de las tarjetas de crédito, entre las que se incluyen los medios de pago criptográfico como las Bitcoin, que permiten operar de una forma más segura sobre cualquier red no segura.
Lo que cada vez está más claro es que el futuro de los sistemas de pago se encuentra en la tecnología móvil, aunque no está claro cuándo va a suceder esto, ya que es donde se concentran las grandes innovaciones en medios de pago. Dentro de esto vemos como estos avances se sitúan, precisamente, en los extremos de la cadena de valor, especialmente en lo que se refiere a emisión y adquisición de pagos. Sin embargo, su máximo potencial se encuentra cuando este se utiliza para generar demanda y potenciar la fidelización.
En España será la tecnología contactless la que preceda a los pagos NFC. Y es que la infraestructura de los puntos de venta cuenta con grandes avances para aceptar pagos sin contacto. Así, aproximadamente la mitad de los puntos de venta españoles están preparados para la tecnología contactless.
Por último, en cuanto al tema de la seguridad, ésta se configurara como una de las principales condiciones para que futuro crecimiento de los pagos electrónicos. En este sentido es imprescindible educar a los clientes para que usen correctamente estos medios y desarrollar tecnologías seguras para realizar pagos online.